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Charlando de Béisbol

Un tigre anaranjado

Rodrigo Robles

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"Solo hay cinco cosas que puedes hacer en el beisbol: correr, lanzar, atrapar, batear y batear con fuerza"

LEO DUROCHER

** LA CHISPA. – Carlos Alberto Gastélum es un icono dentro del beisbol profesional mexicano, destacando principalmente con los Tigres de Quintana Roo en el circuito veraniego y con los Naranjeros de Hermosillo en la liga invernal.

El 5 de diciembre su número 5 fue retirado del club Naranjeros, y ahora comparte dicho honor junto a José Luis "Borrego" Sandoval (3), Sergio "Kalimán" Robles (6), Vinicio Castilla (9), Benjamín "Cananea" Reyes (10), Francisco "Pancho" Barrios (11), Celerino Sánchez (14) y Miguel Sotelo (19). Además de Miguel Flores (20), Héctor Espino (21), Cornelio García (23), Maximino León (25), Ángel Moreno (30) y Erubiel Durazo (44).

Originario de Huatabampo, Sonora, donde nació el 29 de octubre de 1979, el popular "Chispa" fue firmado a los 19 años de edad por la organización de los Angelinos de Anaheim, quienes en 1999 lo asignaron la Liga de Novatos de la Pionner League con Butte Copper Kings, pero ascendió rápido a Clase A en la Liga del Medio Oeste con los Cedar Rapids.

Para el 2000 debutó con los Halcones de Boise de la Northwest League, también Clase A, subiendo esa misma temporada a Lake Elsinore Storm de Clase A Avanzada donde coincidió con Mario "Manos de Seda" Mendoza quien le aconsejaría jugar beisbol invernal.

Para el 2001 Carlos Alberto se mantuvo toda la temporada con Rancho Cucamonga Quakes de Clase A Avanzada. Sabía que tenía que mejorar en mucho su bateo, porque defensivamente siempre fue muy efectivo desempeñándose en la segunda base, por lo que debutó con los Naranjeros en la Temporada 2001-2002.

En el verano del 2002 debutó con los Tigres en su primera temporada en la ciudad de Puebla, y ante la presencia de Sergio Omar Gastélum en la segunda base, de Roberto "Chapo" Vizcarra en la tercera y Javier Robles en las paradas cortas, fue enviado al equipo vecino, los Pericos, para que tuviera más juego.

En el Invierno del 2002-2003 comenzó a jugar con regularidad en la segunda base del extinto Estadio Héctor Espino, haciendo una llave de doble matanza espectacular con el "Borrego" Sandoval.

En 2004, los Tigres enviaron al "Chapo" Vizcarra a Campeche, por lo que la "Chispa" Gastélum se apoderó de la segunda base y Sergio Omar hizo la transición a la antesala. En 2005, complementados con Jorge Alberto "Chato" Vázquez en la inicial y con Javier Robles en las paradas cortas, fueron el cuadro titular en la Edición LXXIII del Juego de Estrellas celebrado ese año en el Estadio Hermanos Serdán. Luego consumaron un título de ensueño jugando con puro pelotero mexicano como compañeros.

Se consolidó en la Liga Mexicana del Pacífico donde logró tres campeonatos, el primero en la campaña 2006-2007, posteriormente en 2009-2010 y por último en 2013-2014. En esta última edición participó en el campeonato del representativo mexicano en la Serie del Caribe celebrada en Isla Margarita, Venezuela.

Cuando todo parecía que el torneo de 2018-19, vistiendo la camisola de los Venados de Mazatlán, significaba la última campaña de Carlos Alberto, una serie de situaciones fortuitas al interior de los Naranjeros están permitiendo que actualmente se desempeñe en su temporada número 19 en el frígido circuito.

Para esta campaña fue contratado como coach y ante la baja por brote de influenza que afectó a Luis Alfonso Cruz, Jason Atondo, Irving López y Walter Ibarra, más la baja por lesión del estadounidense Addison Russell, hizo que el manager Juan Gabriel Castro le convenciera de regresar a la actividad.

Eso permitió que estuviera en activo el día en que fue homenajeado al retirarse su número cinco, en una ceremonia significativa al culminar el quinto inning del tercer juego de la serie ante los Sultanes de Monterrey en el Estadio Sonora.

"Estuve esperando cuatro años poder regresar a esta organización", expresó "La Chispa" Gastélum. "Estoy muy contento de regresar a casa, muy agradecido con la directiva, no tengo palabras. Vine con la intención de concentrarme en mi trabajo como coach, pero se dio la oportunidad de jugar ante la enfermedad de algunos jugadores y yo estoy dispuesto a ayudar al equipo como sea".

Aunado a sus logros ofensivos, habrá que rescatar que fue ganador de ocho guantes de oro vistiendo los colores naranja, además posee el récord de participar en 109 juegos seguidos sin cometer error alguno.

Honor a quien honor merece, y sin duda que la Chispa tiene los blasones para algún día ser considerado para pertenecer al Salón de la Fama del Beisbol Profesional Mexicano.

"Definir es limitar"

OSCAR WILDE en El retrato de Dorian Gray

rodrigoroblesbrena@gmail.com

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