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Charlando de Béisbol

Un tren arrollador

Rodrigo Robles

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“Si los managers no hacen bien su trabajo los botan, si los peloteros no hacen bien su trabajo los cambian, o los mandan a las menores o los botan, pero si los umpires no hacen bien su trabajo, toman el avión para amparar en la siguiente ciudad, es una injusticia”

YOGI BERRA

** CARRERAS SON AMORES. – Cuando el poblano Edson Daniel García Bejarano, el primero en el orden al bate de los Rieleros de Aguascalientes, se colocó en la caja de bateo para tomar su primer turno al bate el pasado sábado 23 de julio en el parque Alberto Romo Chávez, jamás imaginó que en su tercer turno, en la misma ¡Primera entrada! iba a ser parte de un nuevo récord en la Liga Mexicana de Beisbol.

En ese primer turno Edson fue dominado con rola a las paradas cortas en apenas tres pitcheos del estadounidense Kit Sheetz de los Mariachis de Guadalajara, que tampoco imagino que Edson sería el único hombre al que podría poner out.

Cuando el poblano tomó su segundo turno del juego tenía la casa llena y su equipo ya ganaba por cinco carreras, a Sheetz lo relevó Luis Miranda quien le dio la base por bolas, de manera la sexta anotación ingresó de caballito. Miranda, por cierto, no pudo sacar un solo out.

El carrusel volvió a girar y cerca de 40 minutos después de su primer turno, Edson García tomó su tercer turno al bate, cabe mencionar que hubo una suspensión momentánea de 22 minutos por lluvia. En el centro del diamante Juan Rodríguez ya había relevado a Jesse Estrada. La pizarra en ese momento favorecía 14 a 0 a los "Hidrocálidos".

Hasta ese momento el récord de más carreras anotadas en una entrada era de 15 y la compartían los Diablos Rojos del México y los desaparecidos Azules de Veracruz. El México estableció la marca en un juego efectuado el seis de abril de 1941 ante los Algodoneros de Unión Laguna. Por su parte los Azules la empataron el primero de octubre de 1942 ante los también desaparecidos Alijadores de Tampico.

Edson Daniel vio pasar el primer strike, tenía hombres en primera y tercera, se veía tranquilo, confiado por el alto carreraje a favor de su escuadra, estaba esperando un solo pitcheo para poder poner la pelota en juego y permitir que timbrara el hombre por la antesala.

El segundo ofrecimiento de Rodríguez era un slider que no patinó lo suficiente y quedó a merced del madero de García Bejarano que no dudo en hacer swing y la pelota comenzó a ganar altura y distancia por todo el jardín derecho rebasando la barda por aquel sector, en un cuadrangular que en una sola jugada empataba la marca de 15 anotaciones en los spikes de Amilcar Gómez y Gilberto Galaviz la rompió al anotar la 16, Edson la amplió a 17.

Con el siguiente hombre, Ramón Ríos, la entrada culminó como empezó, con rola a las paradas cortas, que levantó de manera adecuada el venezolano Luis Sardinas para conectar con el newman de Fernando Pérez.

Los Rieleros se quedaron a una carrera del registro de la mayor cantidad de carreras anotadas en una entrada en el beisbol organizado, data de 1883, cuando los White Stockins de Chicago timbraron hasta en 18 ocasiones en la la séptima entrada de un juego efectuado el seis de septiembre, sus rivales eran los Wolverines de Detroit.

Aguascalientes anotó cuatro más en la cuarta entrada, dos más en la fatídica séptima entrada y siete en la octava, para totalizar un total de 30, con lo que empataban la marca de más carreras anotadas realizadas por un equipo en un juego, registro que establecieron los Algodoneros de Unión Laguna un cinco de julio de 2008 ante los Pericos en el parque Hermanos Serdán de Puebla.

El batazo estelar corrió a cargo de Amilcar Gómez que con doblete hacia el jardín izquierdo impulsó a la registradora a Daniel Cornejo para cerrar la cuenta en el carreraje de ese día para la causa hidrocálida.

El orden al bate de los Rieleros culminó con el hombre que comenzó el juego bateando hacia casi cuatro horas, Edson García, dominado por el estadounidense Jason Gurka en jugada de selección con rola a la tercera base sacando el out forzado en segunda.

El juego tuvo una duración de cuatro horas con 17 minutos, fue presenciado por un total de apenas 1,746 espectadores.

Las 37 carreras anotadas en el juego se quedaron cortas de las 45 que se anotaron entre los Diablos Rojos del México y los Industriales de Monterrey un 17 de junio de 1945 en el extinto Parque Delta y es una marca que aún perdura.

"Ama a quienes amas mientras los tienes. Eso es todo lo que puedes hacer. Déjalos ir cuando debes. Si sabes cómo amar, nunca escaparas" ANN BRASHARES en Mi nombre es memoria

rodrigoroblesbrena@gmail.com

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